viernes, 19 de octubre de 2012

UNA VEZ MAS: ME EQUIVOQUE


“Me equivoqué, nunca te quise, la verdad solo te veía como una amiga, una mejor amiga”. Así empezó el monólogo de mi amado, despidiéndose sin el menor reparo de otra ex más. Hace días lo notaba extraño, ese afecto con el cual empezó todo se deterioró. Me sentía la gran culpable, la que no fue suficiente para un hombre como él. Dejé que me explorara como nadie por el simple hecho de placerlo. Pero no, no fue suficiente.  Dejé de lado a personas que realmente sabían, sin ser adivinos, de mi futuro con él. Quienes todo el tiempo me repetían que no era lo que yo merecía. Tarde me di cuenta del por qué.

Porque no me calzabas, porque no me hacías lucir bien, porque no éramos uno. Dejé pasar mis frivolidades, pero con el tiempo tal vez estas saldrían a flote. Ahora no soy más que una sombra gris que se oscurece más ante un rayo de luz. Unos ojos que por más maquillaje que les ponga evidencian su pena infinita. Un rostro pálido y un cuerpo escondido bajo mil prendas. Pero me llegó la depresión, esa que viene cuando tú te vas. Esa que sabe Dios que haga conmigo, a la cual me someteré misma esclava sin reproches. Pero es que ya no tengo fuerzas, me extenuaste.

Aún retumban en mi cabeza todas esas palabras que con crueldad salían de tu boca. Lloro, y no es suficiente. Me rasgué los brazos, y no es suficiente. Tomé 4 pastillas, y no fue suficiente. Pero al parecer aún hay un designio para mi vida, mientras llega yo aguardaré concentrada perfectamente en mi único y fiel amor: mi profesión. A quien también alejé de mi vida por ti.

Hoy la retomo, retomo mi relación con ella. Quiero darle todo porque se lo merece, es la única que me entiende y alivia. No soy fuerte, nunca lo fui. Pero de todo se aprende en esta vida ¿no? Solo le pido que no sea tan injusta de hacer que me cruce contigo. Que no vuelva a ver esa mirada que me desahuciaba. No volver a sentir cerca tu presencia que me alejaba de cualquier compostura o raciocinio. Que impida que cuando vea un hombre con una chompa a rayas negras corra a abrazarlo. Que no afloren números de mi cabeza y que al hilvanarlos tenga la forma de dar contigo.

Te adoro, aún lo haré quién sabe por cuánto tiempo más. Porque el refugio que hallé en ti me libraba de todo mal. Menos el tuyo. Te llevaste mi corazón, tenle algo de respeto. Y no le llores, no le pidas perdón. Ahorita es un sordo más. Simplemente ignóralo. Sé feliz, con la princesa de tus sueños, con esa por quien te vas. Por ese fantasma que en breve, estoy segura, se ha de materializar en cuerpo y se llenará del tuyo en ese hotel. Sé muy feliz y agradecido con la vida. Triunfa, lo mereces. Y una cosa más: aclárate en tus ideas, si es preciso enciérrate por unos años hasta estar convencido de lo que realmente quieres. Y cuando escojas para bien o mal asumas sus consecuencias y nunca te arrepientas pues al fin y al cabo era lo que dado un momento en este espacio y tiempo querías.

Me despido con un adiós, ya que cuando la vida te vuelva  poner en mi camino serás un remoto pasado que no, no fue mejor. Espero puedas remembrar una de las frases que dije pues: yo perdono, pero nunca olvido. Y lo que pasó ya marcado esta… Adiós cariño, adiós "mensito".

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